De WhatsApp a la Play Store: Cómo creé un juego desde cero usando solo IA y código

Como desarrollador web, mi mundo siempre ha sido el de los CMS, ERPs y SaaS. Los videojuegos siempre los vi como algo ajeno, un terreno complejo lleno de motores pesados como Unity o Unreal que nunca quise tocar. Pero, ¿qué pasa cuando la curiosidad de un sobrino y las herramientas de IA actuales se cruzan en un chat de WhatsApp?

Una promesa y un chat de WhatsApp.

Mi sobrino siempre me preguntaba: «¿Cuándo vas a sacar tu propio juego?». Entre mis responsabilidades de hogar y trabajo, el tiempo era nuestro mayor enemigo. No podíamos reunirnos físicamente, pero sí podíamos chatear. Así nació CIRCLE: un proyecto construido en los ratos libres, entre mensajes de voz y fragmentos de código.

Mi stack: Vibe Coding con IA

No busqué ser un experto en GameDev, busqué ser un Project Manager de mi propio código. Utilicé Gemini para asesorarme en arquitectura y decisiones técnicas, y Cursor para «vibe codear» toda la lógica en React Native. Fue una experiencia fascinante: yo definía la estrategia y la IA ejecutaba, mientras yo supervisaba la calidad y la estructura.

De lo local a lo global

La magia de Firebase Al principio, el juego iba a ser un simple pasatiempo local. Pero cuando escuché a mi sobrino decir: «Por fin seré un top global», entendí que la competencia era el alma del proyecto.

Para que el ranking fuera real, integré Cloud Firestore en su plan gratuito. Ahora, cada partida se guarda en la nube, permitiendo una experiencia global, en tiempo real y sin servidor propio. Usamos autenticación anónima para que nadie pierda tiempo registrándose.

¿El resultado? Aún estamos puliendo detalles, pero el juego ya es funcional y divertido. Ha sido una lección de que hoy, con las herramientas correctas, la barrera entre «ser desarrollador de apps» y «crear un juego» es más delgada que nunca.

¿Quieres probarlo? Aquí te dejo el APK para que seas de los primeros en probar CIRCLE. ¡Espero tus comentarios antes de lanzarlo oficialmente a la Play Store!

CIRCLE

¡Casi me quedo sin espacio! Cómo Docker me estaba jugando una mala pasada (y cómo lo solucioné)

Hace poco estaba intentando compilar una aplicación de React Native con Expo. Para avanzar, necesitaba instalar el SDK de Java y configurar el JDK, pero al intentar hacerlo, Windows 11 me lanzó el temido error: «Falta espacio en disco».

Al principio, no tenía sentido. Revisé la configuración de almacenamiento y el panorama era bastante confuso.

El problema: ¿Qué estaba consumiendo mi espacio?

Revisé el uso de memoria en Windows, pero los números no cuadraban con el espacio libre disponible. Estaba bloqueado, así que decidí pedir ayuda a Cursor (mi herramienta de IA para desarrollo) enviándole un prompt en modo debug para analizar mi entorno.

Nota: Tengo configurado Cursor con acceso avanzado a mi entorno, lo que le permitió analizar todo el sistema de forma profunda.

La revelación de la IA

Lo más increíble es que, en un solo prompt, Cursor detectó el problema sin que yo tuviera que darle detalles específicos. Identificó dos culpables principales:

  1. Docker Desktop: Estaba acumulando una cantidad masiva de imágenes y volúmenes que ya no utilizaba.
  2. Caché de NPM: Tenía una cantidad de archivos temporales acumulados que ya no eran necesarios.

La solución: Manos a la obra

Cursor me sugirió limpiar Docker y la caché de NPM. Estos fueron los comandos que salvaron mi día:

  • Para revisar cuánto espacio estaba ocupando realmente:Bashdocker system df
  • Para liberar espacio definitivamente (el comando «mágico»):Bashdocker system prune -a --volumes Este comando elimina contenedores detenidos, imágenes no utilizadas y volúmenes huérfanos que estaban ocupando un espacio valioso.
  • Para limpiar la caché de NPM: (Simplemente ejecuté el comando estándar de limpieza de caché que ya muchos conocen).

Resultado

Después de ejecutar estos pasos, el espacio en mi disco volvió a la normalidad. Pude retomar la configuración del SDK y, finalmente, logré compilar mi proyecto para Android sin más contratiempos.

Conclusión: A veces estamos tan enfocados en el código que olvidamos los «monstruos» que viven en el fondo de nuestro sistema. Si usas Docker y te falta espacio, ¡no olvides revisar tus volúmenes e imágenes huérfanas!

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